Muñeca plástica
Vivo en un mundo de mentiras
No sé qué hago en este mundo
Vivo en un dilema crónico
Vivo lo que no quiero vivir, y a la vez decidí vivir
Lo pienso todo el tiempo
Es una bola de nieve
Ha crecido lo suficiente para aplastarme mientras la veo venir
Una y otra vez, como Sísifo me levanto y me asfixio
Me siento una hormiga vaga
Una de esas que muere lento porque se perdió de su destino
Su colmena
Ando podrida por dentro, una herida abierta que no he sanado
Oculta de los demás
No quiero que se note y sonrío
No quiero que se note, y aprendí a maquillarme
No quiero que se vea y aprendí a fingir, fingiendo que finjo
Aprendí a fingir en el aire como alguna vez relató Laura Restrepo sobre las clases altas y su testarudez
Soy testaruda
Engreída
Insoportable
Me he vuelto la niñita que me dije no ser,
La pataletuda que lo quiere todo y no hace nada
La perezosa que no sabe para dónde va
Marihuanera, callejera, sin dinero,
Pero con gustos caros que sostiene por su vida hippie
Sólo posible a costa de los demás
Privilegiada
Nada lo he hecho yo. Nada.
Nada he dejado al mundo más que máscaras que se caen en los pasillos
La gente las rompe, las pisa y las ignora
Máscaras de un día cualquiera
Pedazos de piel que he mudado como una serpiente desprevenida
Dejándolo ahí agostado e indigerible
Tengo un nudo en la panza que me agobia ¿Qué es, paranoia?
Miedo a mi propio pasado y mis propias decisiones
Se siente como un gran arrepentimiento
Se siente como un agujero en mi estómago que no logro saciar
Estoy podrida por dentro, y quisiera entonces ir a morir al bosque
Como los gatos que ya quieren merecer la muerte
Pero quizás tampoco la merezca
Yo no sé quién soy, ¿Sabrá la muerte?
¿Sabrá a quién busca cuando lo decida? O
Se reirá hasta que yo quizás tenga alguna idea y ahí sí en ese momento me arrebate la vida
En todo caso, yo pediré su favor para no sentir lo perdida que me siento ahora
Tendría más certezas a mis 13 ó 23 que ahora mismo
Estoy en crisis, en pánico, en depresión
Quizás aceptarlo sea un inicio
Aceptar que soy una estúpida
Que no hace más que estupideces carísimas,
Sostenidas por una sociedad aún más estúpida a la que he decidido responder
Todo por no hablar conmigo misma
Quizás aceptarlo sea un inicio
Aceptar que me he mentido durante años
Que he mentido sobre mis sentimientos, emociones, verdades, fracasos, capacidades, deseos
Que he ocultado un verdadero rostro detrás de miles de máscaras
Que soy falsa y fui creada para estar en las vitrinas de la caverna de Saramago
Que soy una muñeca y no de porcelana, in-coleccionable, insaciable, inhóspita
Plástica
Quizás aceptarlo sea un inicio
Para dejar de ser esa serpiente que se traga a sí misma
Salir del bucle del tiempo de mi vida, en el que pareciera un futuro nostálgico
Una vida en sepia que nunca tomó ningún tono
Una vida que ha pasado entre dimensiones incómodas incontroladas
Todas las escenas de mi vida tienen un tono agridulce insoportable
Ese ascepticismo, esa manía sobre lo plano, limpio
Sobre los trazos rígidos y una demanda constante por marcos poligónicos
Quisiera hacer manchas, derretirme y simplemente desgarrarme en el mundo
Quisiera soltarlo todo y que se derramara la leche por esos orificios oscuros e infinitos
Escuchar sus gotas caer en pozos profundos, bajo un piso de madera
Porque estoy harta de contener, quiero que todo se riegue sobre el disfraz
Que la máscara se derrita
Quiero dejar de ser lo que intento ser
Y empezar a ser
Quiero fugarme de mí misma
pero olvidé poner una escotilla de escape
Quizás aceptarlo sea un inicio
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